
Si te estás preguntando qué es la ELA y qué causas y síntomas tiene, pues bien, ¡comenzamos!
La Esclerosis Lateral Amiotrófica, conocida también como la enfermedad de Lou Gehrig, se trata de una enfermedad neurodegenerativa progresiva, es decir, provoca una pérdida gradual de las neuronas motoras inferiores y superiores. Estas neuronas van desde el cerebro hasta la médula espinal y de la médula espinal a los músculos del cuerpo. Por eso, con el paso del tiempo y la muerte progresiva de estas neuronas, el cerebro va perdiendo facultades para iniciar y controlar los músculos, provocando la pérdida de la autonomía motora.
Síntomas de la ELA: físicos y cognitivos
Los primeros síntomas de la ELA pueden llegar a pasar desapercibidos, pero a medida que avanza la enfermedad se van haciendo más notorios. Estos pueden ser:
- Calambres musculares: normalmente aparecen en las manos y en los pies.
- Debilidad muscular: en las manos, en los brazos y en las piernas, que dificulta el poder caminar, levantar cosas o subir escaleras; debilidad en los músculos del cuello, que puede provocar la caída de la cabeza debido a la imposibilidad para sujetarla. También puede llegar a afectar a los músculos encargados del habla, de la acción de tragar o de la respiración.
- Rigidez muscular.
- Contracciones musculares.
- Problemas en el habla: lentitud, patrones anormales o cambios en la voz como la ronquera.
- Pérdida de peso.
- Problemas cognitivos: hay estudios que confirman que esta enfermedad afecta a las habilidades cognitivas de las personas, ya que muy pocos pacientes llegan a la etapa final sin presentar cambios cognitivos. Concretamente, experimentan un declive en las capacidades cognitivas relacionadas con el pensamiento, el lenguaje, la atención, la capacidad de organización o la toma de decisiones. Desde GRADIOR, queremos poner de relieve la importancia que tiene la rehabilitación cognitiva adaptada a estos procesos.
- Cambios en la conducta: puede aparecer apatía o incluso depresión. Para ayudar a las personas que sufren estos síntomas, te dejamos este enlace donde descubrirás nuestra herramienta terapéutica GRADIOR Multisensorial: el despertar de los sentidos y las emociones, pensada para mejorar la regulación emocional y conductual al tratar de inducir estados emocionales positivos. En definitiva, mejorar la calidad de vida de las personas.
Causas: aún desconocidas
En la actualidad, se desconoce la causa que provoca que la ELA se llegue a desarrollar. Es cierto que hay causas hereditarias en un porcentaje bastante minoritario de las personas que la sufren, pero se sigue investigando sobre este tema, aunque la mayoría de las teorías apuntan a que existe una correlación compleja entre los factores genéticos y ambientales.
Factores de riesgo
- Herencia: entre un 5 y un 10 por ciento de las personas que padecen Esclerosis Lateral Amiotrófica la heredaron.
- Edad: a medida que nos hacemos mayores incrementa el riesgo de padecerla. Normalmente, es más común en edades comprendidas entre los 40 y 60 años.
- Género: es algo más común en hombres que en mujeres antes de los 65 años, aunque es cierto que esa pequeña diferencia desaparece después de los 70 años.
- Tabaquismo: fumar está considerado como el único factor de riesgo ambiental que puede desencadenar la Esclerosis Lateral Amiotrófica.
- Toxinas ambientales: hay estudios que sugieren que la exposición a determinadas sustancias químicas en el hogar o en el trabajo puede estar relacionada con la ELA, pero es cierto que ninguna de estas sustancias químicas ha sido asociada de forma directa con padecer esta enfermedad neurodegenerativa.