
Qué es la epilepsia
La epilepsia es un trastorno neurológico crónico del sistema nervioso central. Aparece porque la actividad cerebral se vuelve anormal, provocando convulsiones, periodos de comportamiento inusuales o incluso puede llegar a provocar la pérdida de conciencia. Estas crisis inesperadas vienen desencadenadas por una actividad eléctrica excesiva de un grupo de neuronas hiperexcitables.
Síntomas de la epilepsia
Una crisis epiléptica puede comenzar de forma repentina y habitualmente dura pocos segundos o minutos. Durante ese periodo de tiempo se puede:
- Perder el conocimiento.
- Confusión temporal.
- Tener movimientos rítmicos o no de brazos y piernas.
- Síntomas psíquicos: miedo, ansiedad…
Se considera que una persona tiene epilepsia cuando ha presentado más de una crisis, con un espacio de tiempo mayor a 24 horas entre una y otra y sin que exista un factor que lo haya causado de forma directa.
Normalmente esta patología se suele presentar en la infancia, antes del primer año de edad o en personas mayores de 65 años.
Cómo afecta al deterioro cognitivo
La epilepsia no suele alterar demasiado las funciones cognitivas como para que las personas que la padecen no puedan realizar las actividades diarias de forma normal. Pero es cierto que, sí existen algunos factores que contribuyen al deterioro cognitivo en las personas que presentan esta patología, ya sea por el origen que ocasiona esta enfermedad, como por las crisis prolongadas o recurrentes que acaban produciendo daños cognitivos.
Los cambios cognitivos más comunes asociados a esta patología son:
- Disminución de la atención. Aquí te dejamos un enlace a nuestro post sobre los mejores ejercicios para trabajar la atención con GRADIOR.
- Disminución de la velocidad de procesamiento.
- Alteración de las funciones ejecutivas.
- Deterioro del lenguaje.
- Disminuye el rendimiento en secuenciación lógico-temporal.
- Disminución de la memoria verbal. Descubre los mejores ejercicios para trabajar la memoria con GRADIOR.
Para mejorar las funciones cognitivas e intentar ralentizar lo máximo posible el deterioro cognitivo te dejamos este post sobre nuestra herramienta terapéutica GRADIOR Suite: un nuevo concepto para inspirar el cuidado del siglo XXI.
Causas y factores de riesgo
Algunas de las causas más comunes para que esta patología se llegue a desarrollar son:
- Herencia: está demostrado que en algunos casos concretos de epilepsia sí se puede heredar.
- Anoxia cerebral: en ocasiones el insuficiente aporte de oxígeno que llega al cerebro en el nacimiento.
- Demencia o Alzheimer. Si quieres saber más te dejamos este enlace sobre las fases del Alzheimer.
- Traumatismo craneoencefálico.
- Lesiones cerebrales que ocurren durante el momento del nacimiento.
- Anomalías cerebrales congénitas.
- Trastornos metabólicos.
- Infecciones del cerebro: meningitis o encefalitis.
- Tumores cerebrales.
- Vasos sanguíneos anormales en el cerebro.
- Otras enfermedades que dañan el tejido cerebral.